viernes, 12 de enero de 2007

Primera Vez!!


Quise procurar el bultito con la bata que no llegue a usar y el cepillo, para, como todas aserme los dientes primerito que el. Temas intrascendentes hasta que luego de quemar gasolina en una ciudad desconocida y gris llegasemos a la guardia de dos camas y 4 almohadas que en 8horas de placidez y marato9n, se enchumabaron con gloria y el sudor de dos. No recuerdocomo empezo la batilla. Lo que no languidece en mi "tutu" es la fervorosa devocion de aquel hombre a unos poros sin perfumar, a un pezon imperfecto y a un cuello abultado por el bocio de una mujer que se duerme facilmente. El varon (que tambien pago la cuenta) le hizo culto y rezo a un muslo amarillo, sin navajita de rasurar. Esa noche, el milagro llego vestido de varon, coronado de pelo suave y negro como los azabaches del destino. Tonta como quienes se enamoran de lo insierto, me aferre a esa silueta mulata y juciosa que al rato vengo loa meses de abstinencia, al proporcionarme medallas sin oro y jadeos de calidad. En la almohada, en el piso, en la tina y frente al espejonos amamos con la piel y nos regunamos la vida sin prometernos los mentirosos planes del futuro. Mas contenta que lola y privando en diva de celuloide, camine erguidita como Amelia Vega, hasta la ducha donde despedi levemente el olor a un sexo fecundo y divino. Me asuste cuando su sombra corrio la cortina. Me turbe porque el estrenado rey de mi reino examino cada tramo de mi verguenza caia indiferente. La espirituosa contemplacion concluyo al tocarme suavemente. Asumi que comprobaba que alquella esena no era un "clavo" como la historia filmada como el caso Llenas. Con el alma renovada, le tendi el brazo y con este la voluntad. Para que perder tiempo si el exito de la profusa ronda ameritaba un rapido regreso al sudoroso altar.

1 comentario:

Anónimo dijo...

amelia pero tu tienes que ser poeta! tienes un don :p